La respiración celular es una serie de reacciones metabólicas que nos permite obtener energía química a partir de la oxidación de la glucosa1. Imagina que nuestras células son pequeñas fábricas energéticas, y la respiración celular es su línea de producción. Aquí están las etapas clave:

- Glucólisis: Comienza con los alimentos que ingerimos, especialmente los carbohidratos que contienen glucosa. En el interior de nuestras células, la glucosa se descompone en una molécula más sencilla llamada piruvato. Este proceso libera dos moléculas de ATP (nuestra moneda energética) y NADH. En total, obtenemos 2 piruvatos, 2 ATP y 2 NADH.
- Oxidación del piruvato: Sucede en la matriz mitocondrial. Aquí, el piruvato se convierte en acetil-CoA (Acetil coencima A), una molécula aún más pequeña. Esto libera más energía y prepara el camino para la siguiente etapa.
- Ciclo de Krebs: En esta fase, el acetil-CoA entra en acción. Se descompone aún más, liberando electrones y produciendo más ATP. Es como un baile químico dentro de la mitocondria.
- Acetil-CoA: Las moléculas de nutrientes son descompuestas en acetil-CoA, que ingresa al ciclo.
- Serie de reacciones: El acetil-CoA se combina con una molécula de oxaloacetato, iniciando una serie de reacciones en las que se liberan moléculas de dióxido de carbono 2(CO2) y se produce energía.
- Generación de portadores de electrones: A medida que el ciclo avanza, se generan moléculas de NADH y FADH2, que transportarán los electrones a la cadena de transporte de electrones.
- Regeneración del oxaloacetato: Al final del ciclo, se regenera el oxaloacetato, permitiendo que el ciclo continúe.
- Fosforilación oxidativa: Aquí es donde ocurre la magia. Los electrones que se liberaron en las etapas anteriores se transfieren a una cadena de transporte de electrones. Finalmente, el oxígeno actúa como el aceptor final de electrones, convirtiéndose en agua. ¡Y listo! Más ATP para nuestras células, en total 36 Moles.
Tipos de respiración celular:
- Respiración aeróbica: El oxígeno es el aceptor final de electrones. La mayoría de los organismos, incluidos nosotros, realizamos este tipo de respiración. Somos todos unos “aeróbicos”.
- Respiración anaeróbica: Aquí, el aceptor final de electrones es una molécula diferente al oxígeno. Algunas bacterias son expertas en esto.
En resumen, la respiración celular es como una coreografía química que ocurre en la sangre y que nos proporciona la energía que necesitamos para vivir. Así que, la próxima vez que respires, ¡agradece a tus células por su arduo trabajo!
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