La crisis ambiental que azota a Venezuela es un reflejo de un modelo político insostenible que ha privilegiado la explotación de los recursos naturales a corto plazo, en detrimento de la protección del ambiente y el bienestar de la población. La inacción estatal, la corrupción y la falta de políticas ambientales coherentes han llevado al país a un punto de inflexión, donde los ecosistemas se degradan a un ritmo acelerado y la salud de millones de venezolanos se ve comprometida.
En la evaluación inicial de la problemáticas ambientales del país se evidencia un patrón común: la negligencia estatal y la priorización de intereses económicos a corto plazo sobre la protección del ambiente y el descuido negligente de la salud de la población.
1. Contaminación de Cuerpos de Agua: Un Mar de Problemas
La contaminación de ríos, lagos y mares en Venezuela ha alcanzado niveles críticos. El caso del Lago de Maracaibo, la mayor reserva de agua dulce de Sudamérica, es emblemático. Derrames petroleros recurrentes, provenientes principalmente de las operaciones de Petróleos de Venezuela (PDVSA), han convertido este ecosistema en un desastre ambiental. La pérdida de biodiversidad, la contaminación de los alimentos y la afectación a las comunidades costeras son solo algunas de las consecuencias de esta situación.
En el Mar Caribe, los derrames de petróleo también son frecuentes, poniendo en riesgo la vida marina y las actividades económicas asociadas. El caso del buque Nabarima, que estuvo varado entre las costas de el Estado Sucre y Trinidad y Tobago, representaron una amenaza inminente para la región, y aunque este parece haberse subsanado «favorablemente», establece un patrón negligente de un estado ausente de responsabilidad social y ambiental.
2. Explotación Minera Descontrolada: El Arco Minero del Orinoco
El Arco Minero del Orinoco, Ley espuria del 30 de Diciembre del año 2015 publicado en Gaceta Extraordinaria el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica que reserva al estado las actividades de exploración y extracción de Oro y “Demás Minerales Estratégicos” bajo número 2165. Es una vasta región rica en naturaleza y minerales, que se ha convertido en un símbolo de la explotación indiscriminada de los recursos naturales en Venezuela. La minería ilegal, facilitada por la falta de control estatal y la corrupción, ha provocado la deforestación de grandes extensiones de bosque, la trata de personas, la contaminación de ríos y la violación de los derechos de las comunidades indígenas. La utilización de mercurio en los procesos de extracción ha contaminado los suelos y las aguas, poniendo en riesgo la salud de las poblaciones locales.
La priorización de los intereses económicos sobre los ambientales han abierto una caja de Pandora, donde las autoridades locales se sienten con discrecionalidad para hacer explotaciones de recursos sin el cumplimiento de la norma, el cuidado y resguardo del patrimonio común (resolución Nº 336 del 13 de septiembre del 2018 de Gaceta Oficial 443.281). Un ejemplo patente en TODAS las entidades de Venezuela es la explotación de minerales no-metálicos en áreas cercanas a causes de ríos o zonas protegidas, principalmente lideradas por Alcaldías y empresas relacionas a Misión Vivienda.
3. Gestión Inadecuada de Desechos Sólidos: Un Problema Sin Solución
La gestión de los desechos sólidos en Venezuela es caótica. La mayoría de los municipios carecen de sistemas de recolección y tratamiento adecuados, lo que ha generado la proliferación de botaderos a cielo abierto. Estos botaderos, en su mayoría, controlados por mafias y grupos armados, contaminan suelos y aguas subterráneas, y generan focos de enfermedades. La pandemia de COVID-19 agravó la situación, debido al aumento de los residuos médicos y la falta de protocolos adecuados para su manejo.
Gran parte de las iniciativas privadas para generación de recursos provenientes de los desechos y residuos, como lo es el Reciclaje, son entorpecidas por las administraciones locales y nacionales, haciendo que recolectar y reciclar algunos metales por parte de los ciudadanos sean actividades penadas y criminalizadas por el Estado.
4. Destrucción de Ecosistemas: La Pérdida de la Biodiversidad
La deforestación, la pérdida de biodiversidad y la degradación de los suelos son otras de las consecuencias de la crisis ambiental en Venezuela. La Amazonía venezolana, uno de los bosques tropicales más importantes del mundo, ha sufrido una pérdida significativa de cobertura forestal debido a la expansión de la agricultura, la ganadería y principalmente la minería ilegal. Esta destrucción tiene graves consecuencias para el clima global y para la biodiversidad. Reservas forestales como las del Ticoporo, Imataca, La Paragua y otras bajo manejo del Estado como Uverito, están afectadas a puntos de no retorno.
5. Falta de Acceso a Agua Potable: Un Derecho Conculcado
El acceso a agua potable de calidad es un derecho humano fundamental que se encuentra seriamente amenazado en Venezuela. Las instalaciones de potabilización de agua que se encuentran dirigidas por el estado difícilmente cumplen durante todo el año con los parámetros de calidad para agua potable del decreto 883 publicado en Gaceta Oficial 5.021 del 18 de diciembre de 1995. La contaminación de las fuentes de agua, la falta de inversión en infraestructura y la gestión ineficiente de los recursos hídricos han limitado de manera continua el acceso de millones de venezolanos a este recurso vital. Las enfermedades transmitidas por el agua son frecuentes en muchas regiones del país, entendiendo que el 40% del presupuesto nacional destinado a salud, es destinado a tratar enfermedades dependientes del ambiente y agua. Adicionalmente la sequía producto del Cambio Climático ha agravado la situación en los últimos años.
Un caso emblemático lo observamos en la cuenca del Lago de Valencia y las cuencas que antrópicamente están conectadas a este, como El Pao-Cachinche-La Balsa y Zuata-Taguaiguay-Camatagua. Donde las aguas negras y grises sin tratamiento que son vertidas en el Lago de Valencia, pasan a estos sistemas de menor cota directamente para evitar el desborde del primero, afectando de forma catastrófica a zonas del Sur de Aragua y Carabobo, convirtiendose en un problema sanitario que afecta al menos a las poblaciones de seis entidades federales, casi 8 millones de personas.
Conclusiones y Recomendaciones
La crisis ambiental en Venezuela es un problema multifactorial que requiere una solución integral y a largo plazo. La combinación de factores como la corrupción, la falta de inversión, la debilidad institucional y la ausencia de una visión de desarrollo sostenible ha llevado al país a un punto de no retorno.
Para revertir esta situación, es necesario un cambio de paradigma que priorice la productividad económica sostenible, la protección del ambiente y la justicia social. Algunas recomendaciones clave incluyen:
- Fortalecimiento institucional: Crear instituciones ambientales sólidas y autónomas, con capacidad para hacer cumplir la ley y diseñar políticas públicas efectivas basadas en la ciencia.
- Transparencia y participación ciudadana: Promover la transparencia en la gestión de los recursos naturales y la participación activa de la sociedad civil en la toma de decisiones, la educación ambiental local debe partir de la realidad y sensibilizar a la población respecto a esta.
- Inversión en infraestructura: Destinar recursos para la construcción y mantenimiento de sistemas de saneamiento, tratamiento de agua y gestión de residuos sólidos, par ello debe existir una sinceración de costos y tarifas, acordes al nivel adquisitivo de la población.
- Promoción de energías renovables: Fomentar el desarrollo privado de fuentes de energía limpias y renovables para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y mitigar el cambio climático.
- Restauración de ecosistemas: Implementar programas de restauración de ecosistemas degradados y conservación de la biodiversidad, actualmente se pueden implementar muchos programas vía Naciones Unidas y Comunidad Europea para lograr esta larga y costosa tarea.
- Justicia ambiental: Garantizar el acceso a la justicia ambiental para las comunidades afectadas por la contaminación y la degradación ambiental.
- Educación ambiental: Promover la educación ambiental en todos los niveles educativos para generar conciencia sobre la importancia de proteger el medio ambiente.
- Más importante el Apalancamiento del Ecoturismo como eje integrador de la educación y el desarrollo local para la restauración económica y ambiental de Venezuela.
La crisis ambiental en Venezuela es un desafío complejo que requiere la colaboración de todos los actores sociales. Es fundamental que el Estado, la sociedad civil y el sector privado trabajen juntos para construir un futuro más sostenible y equitativo, esto solo será posible tras un cambio de sistema económico, político y social.

(C) (2018-2024) Imerú Alfonzo Hernández