El Bienestar Sostenible debe ser el estado-del-arte de la política en Venezuela, y lo entendemos como el desarrollo dinámico y constante de las capacidades de todos los individuos de la sociedad, para que puedan en igualdad de condiciones y oportunidades desarrollarse de acuerdo a su esfuerzo, talento, aspiraciones y necesidades, garantizando el ejercicio de todas sus libertades sin poner en riesgo los derechos y reivindicaciones de las generaciones presentes y futuras.
En búsqueda de un Manifiesto para una Venezuela Sostenible

La vida como la conocemos sobre la Tierra está amenazada. La naturaleza y la sociedad humana están en riesgo. Esta situación tiene su origen en la conducta humana producto de las políticas económicas de “crecimiento y desarrollo” insostenible que se están aplicando de manera globalizada. Estas políticas han fracasado porque sus fundamentos están equivocados; en un mundo finito es imposible mantener el crecimiento eternamente. Estos desequilibrios se han evidenciado en los últimos años con el aumento de la proliferación de enfermedades de origen zoonótico; Aumentando la morbilidad y mortalidad en la sociedad producto de la destrucción de ecosistemas, contaminación ambiental en general y la escasez del agua.
La humanidad depende de la diversidad del mundo natural para su propia existencia. Una civilización basada en la destrucción de esa biodiversidad es insostenible. No es aceptable, ni posible, que otras especies sean consideradas prescindibles en la naturaleza. Los recursos materiales de la tierra son finitos, ponemos en riesgo nuestro futuro si intentamos vivir prescindiendo de esa realidad. Por lo tanto, debemos construir sociedades que participen en la gestión ambiental como un derecho y deber para garantizar la conservación, protección, preservación, promoción ambiental hacia un desarrollo sostenible, próspero y estable; para que las próximas generaciones puedan seguir disfrutando de este planeta y sus recursos tal y como han venido evolucionando de forma natural.
La Tierra está sufriendo de impactos ambientales negativos y su principal signo vital, el ambiente, nos está dando señales muy claras del peligro que corre la humanidad en un lapso de apenas 30 años; Si no se logra modificar el estilo de vida de consumo excesivo, los daños pueden ser seguramente irreversibles. Para evitar esto se debe asumir con responsabilidad el rescate y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales, en especial la restauración de las condiciones de salud de la hidrosfera y atmósfera, afectadas por la contaminación ocasionada por los polímeros petroleros y los gases de efecto invernaderos que inciden e impactan de manera directa en el calentamiento global afectando la seguridad alimentaria, los recursos naturales como el suelo, agua, aire, bosques, flora y fauna silvestre, desequilibrando la vida en los ecosistemas y el componente social-cultural.
Impedir la destrucción ambiental es sin duda la prioridad y el reto más importante de la humanidad en estos momentos y más que buscar soluciones técnicas a los problemas de contaminación, la respuesta quizá esté en activar una nueva filosofía de vida; Que nuestra población más joven pueda adoptar, en un cambio de principios que le permita ver a la Tierra como parte de su propia existencia y como la principal garantía de su perpetuidad en el tiempo y desarrollo.
Queremos un mundo lleno de vegetación y de vida para todos los seres que habitamos la tierra, y consideramos que esta debe ser una tarea de todos, sin importar raza, credo, ideología política, edad, sexo, clase social o lugar geográfico. Es por eso que continuamente convocamos a la unión de esfuerzos como tarea primordial para salvar a VENEZUELA y al mundo de la destrucción ecológica. La sociedad tiene el derecho de defender su ambiente, su entorno, su vida, su productividad, pero si no sabe cómo hacerlo nunca estarán ni tendrán la capacidad de defenderlo; Esa es la razón que nos une, nos da fuerzas y sabiduría para comprometernos a desarrollar acciones alineadas a las herramientas de la gestión ambiental; como lo son La planificación ambiental, ordenación del territorio, evaluación ambiental, formulación de proyectos, investigaciones científicas y control para tomar todas la medidas necesaria para resolver los problemas e impactos ambientales potenciales que pongan en riesgo la diversidad biológica, los recursos naturales y el desarrollo humano aplicando medidas preventivas, correctivas y mitigantes que nos ayudaran a prevenir y corregir dichos problemas.
Tenemos que empujar hacia la construcción de una sociedad ecológica productiva, sostenible, que cambie completamente mediante el Bienestar Sostenible, que transforme radicalmente nuestras relaciones básicas de consumo y que constituya un Movimiento de Justicia Social y DEMOCRACIA. Nuestro problema no es solamente mejorar el ambiente, también tenemos que llegar a una visión del mundo mucho más coherente, hoy en día vivimos el momento culminante de una crisis ambiental y humana que amenaza nuestra misma sobrevivencia, tenemos que avanzar hacia una transformación radical, basada en una visión que englobe todos los problemas. En otras palabras, todos los problemas ecológicos y ambientales son problemas sociales, que tienen que ver fundamentalmente con una mentalidad y un sistema de relaciones sociales-culturales basadas en la dominación y en las jerarquías.
Es necesario activar en Venezuela una mayor conciencia ecologista (Crítica, Reflexiva y Participativa, de la indignación a la acción) en busca de una economía circular haciendo un énfasis en el buen uso de la energía y más si tomamos en cuenta que nuestro país es el balcón de la América del Sur, con un inmenso frente costero ubicado en una de las zonas de mayor inestabilidad climática: el mar Caribe.
La conciencia ecologista nos va a permitir como sociedad, tener y desarrollar sentido de pertenencia y de justicia hacia nuestros recursos naturales, que nos duela la perdida de millones de árboles en el mundo y de nuestro país, Velar por los derechos ambientales de diversidad biológica y humanos, preocuparnos por la tala indiscriminada que afecta al ecosistema, el sentirse doliente por cada cause de agua que se contamina progresivamente, al igual que el suelo y aire, el sentirse doliente cuando perdemos una especie autóctona de nuestra nación y el mundo a causa de contaminación o tráfico ilegal, preocuparnos por el cambio climático y por el bienestar de nuestros océanos; Esa conciencia ecologista nos va a permitir preocuparnos por la seguridad alimentaria desde su disponibilidad y seguridad de consumo saludable. Y lo más importante es que nos va a permitir desarrollar conocimientos para que seamos capaces de defender y tomar las acciones correctas para construir una Venezuela próspera, extraordinaria y productiva en pro a la conservación ambiental y sostenibilidad.
La naturaleza del Movimiento Venezuela Sostenible, se fundamenta en garantizar la Tierra para nuestros hijos, promoviendo la esencia de la vida: agua de calidad para todos, bosques, áreas verdes por habitante, manejo adecuado de los desechos y residuos, uso eficiente y sostenible en lo agroalimentario, el ecoturismo como palanca para el progreso local y Nacional, la educación ambiental en todos los niveles, una ordenación territorial coherente en recursos y demandas, la sostenibilidad de los proyectos económicos, la dignidad de los ciudadanos, los derechos de los pueblos originarios y su contribución al patrimonio común, con la búsqueda del mejoramiento de la obtención de energías alternativas para el consumo interno y mejoras de la calidad de vida y el bienestar de los venezolanos.
El movimiento Venezuela Sostenible promueve el fiel cumplimiento de la gestión y desarrollo de los siguientes lineamientos para el desarrollo integral y bienestar de la sociedad:
- Todas las políticas para el rescate y desarrollo de Venezuela y el mundo deben dirigirse a satisfacer las actuales demandas de bienes y servicios que enfrenta la sociedad, garantizando la sostenibilidad de cada acción emprendida, de manera que no se comprometa la posibilidad de futuras generaciones de atender sus propias necesidades.
- Cada acción (plan, programa o proyecto) internacional, nacional, estadal o municipal debe incluir estrategias dirigidas a atender o desarrollar los tres componentes del ambiente. Garantizando un desarrollo socialmente benéfico, económicamente rentable y ecológicamente viable. También, cada una de ellas, debe contribuir a cumplir con los 17 objetivos del desarrollo sostenible propuesto por las Naciones Unidas.
- Todas las estrategias para el desarrollo económico nacional deben considerar las capacidades de carga, regeneración de los recursos naturales y cambio climático. Para tal fin, se deben considerar los deberes y derechos ambientales establecido en el marco constitucional; en los artículos 127,128 y 129 y aplicar las cuatro herramientas de gestión ambiental indicadas en el artículo 9 de la Ley Orgánica del Ambiente como la (Ordenación del territorio, evaluación ambiental, planificación y control previo y posterior), también se deben considerar los principios de gestión ambiental del artículo 4 de esa misma ley y el resto de toda las normativas ambientales , convenios internacionales, decretos y resoluciones en materia ambiental que sean realmente coherentes con nuestra carta magna.
Desde el Movimiento Venezuela Sostenible, no se busca un protagonismo mezquino, reconocemos la existencia y la labor de personas y organizaciones que tienen presencia activa en las regiones, por lo que debe trabajar y articular en conjunto con las ONGs, Fundaciones, Grupos Ambientales y Ecologistas en cada región del país, con la finalidad de: propiciar el entendimiento regional y nacional, la organización y la conformación de una articulación (un solo músculo) para levantar la bandera ecologista venezolana y tratar las diferentes propuestas, intenciones, acciones referente a la problemática ambiental y la justificación económica y social de los proyectos planteados para su solución.
Nuestra idea es sumar voluntades, trabajar en un solo frente y de la mano con las comunidades defendiendo la diversidad de pensamiento, bajo un modelo que sea incluyente, aglutinador y en constante interacción, con la actual recomposición de los Movimientos Transformadores y Alternativos, con el pensamiento activo de las mujeres, líderes culturales, deportistas, jóvenes, trabajadores de las ciudades y campos, profesionales, con la experiencia de nuestros mayores y de nuestros pueblos ancestrales, proponiendo un proceso de acumulación de conocimientos, acciones y Fuerzas Ecológicas, dejando a un lado la imagen de un archipiélago de esfuerzos desarticulados (esa es una realidad fundamental que no se puede obviar) y lograr constituir una Red Funcional Ecológica Ciudadana que nos permita comunicarnos en función de proyectos comunes en favor del ambiente y de un desarrollo económico justo y ecológicamente apropiado.
Queremos edificar una nueva sociedad con miras a la solidaridad, la libertad, la responsabilidad, la democracia y la confianza en sí mismo, donde todos los derechos y deberes sean para todos. Estamos convencidos de que las reservas éticas, morales y espirituales del Ecologismo Venezolano servirán para apalancar la construcción de esta tierra llena de gracia, revitalizarla, depurarla y conducirla por el camino que anhelamos. Y tenemos fe que todos, juntos, podemos realizar esta tarea histórica.
Venezuela necesita a los Ecologistas desde ahora, con fuerza y convicción por muchos años.
Contribuciones:
Imerú Alfonzo (Libertador, Caracas)
Alex Suels + (Chacao, Caracas)
Etny Carruyo (Maturín, Monagas)
Hibeth Jiménez (Catia, Caracas)
Celia Fernández (23 de Enero, Caracas)
Rebeca Arismendi (Maracay-México)
Juan José Mollegas (Cagua-Perú)
Dubraska Almeida (Barinas-Libano)
Alex Riffo (Puerto Ordáz- USA)
Ana Benavidez (Maracay, Aragua
Sarah Rojas (Caracas-UK)
José Antonio Romero (Chacao, Caracas)
Miguel Lasarte (Maracaibo-España)
Rafael Martínez (La Florida, Caracas)
Juan Carlos Sanchez (Caracas, Francia)